domingo, 8 de mayo de 2016

VIDEOJUEGOS QUE VEN NUESTROS HIJOS

Fallout 4 se hace con el premio a Juego del Año en los DICE 2016


El RPG de acción de Bethesda supera a fuertes candidatos como el gigantesco The Witcher 3: Wild Hunt, el sobresaliente Rise of the Tomb Raider y el preciosista Ori and the Blind Forest

Ya está, ayer por la noche se celebró la decimonovena edición de los DICE Awards, y por fin podemos decir qué juego ha sido el mejor de 2015 si es que nos fiamos del criterio del jurado.

Sí, porque ha sido un año bastante reñido, hasta el punto de que no sabríamos elegir un claro merecedor del GOTY (Game of the Year). Por eso desde Juergoreviews preferimos quedarnos con la recomendación de nuestros redactores, colaboradores y gente del sector en vez de señalar a un juego en concreto, porque habría que descartar joyas como The Witcher 3: Wild Hunt, Rise of the Tomb Raider, Fallout 4, Undertale, Bloodborne… y eso es mucho decir.


Pero el jurado de los DICE Awards no tiene tantos miramientos y ha decidido elevar sobre el resto a Fallout 4, la última propuesta RPG de acción de Bethesda. No vamos a decir que no se lo merezca, pero es que realmente la cosa ha estado muy ajustada.






Imaginamos que ya todos sabéis de qué va la historia de cualquier Fallout, pero por si acaso haremos una breve introducción. Es el año 2077 y el mundo, después de prácticamente un siglo de bonanza en el que ha perdurado el feliz estilo de vida yanqui de los años 50 con sus familiares ejemplares, sus casitas con jardín, sus autocines y sus camareras en patines, se ve ahora inmerso en una crisis global debido al colapso de la producción y la caída de la demanda. Los recursos escasean y la guerra, tras décadas de paz, vuelve a asolar al mundo hasta el punto de que el apocalipsis nuclear es inevitable.

Pero eso nosotros no lo sabemos. Todo comienza como cualquier mañana más, frente al espejo de nuestro cuarto de bajo, eligiendo el look que luciremos hoy. En este mismo punto el jugador comienza a decidir quién va a ser, escogiendo el sexo de su personaje, el tono de su piel, el color de su pelo, esculpiendo sus pómulos, su altura, su anchura de hombros. Todo. La verdad es que el editor de personajes es muy profundo, y además la forma en la que está planteado, con ese matrimonio idílico que se halaga ante el espejo –‘¡Esos ojos! Ellos son los culpables de que te dijera que sí cuando me pediste salir’– resulta muy orgánica cuadrando a la perfección con la atmósfera del juego y dejando muy atrás esos editores artificiales, sosos e impersonales a los que estamos acostumbrados.

Una vez hemos decidido cómo lucirá nuestro personaje, toca empezar a descubrir el mundo en el que vivimos, que por suerte o por desgracia no será el mismo que el mundo en el que viviremos apenas unos minutos de juego después. Es decir, salimos del baño, conocemos a nuestro criado robótico Codsworth, jugamos con nuestro bebé, leemos el periódico, nos tomamos un café… Llaman a la puerta. Es un vendedor que nos insiste en que firmemos unos papeles para asegurarnos una plaza gratuita en un refugio antinuclear. Vamos a ver, sabemos por las noticias que el mundo está mal, pero ¿en serio van a caer bombas atómicas sobre Boston? ¿En serio vamos a tener que dejar atrás nuestra linda casita a las afueras? La respuesta es sí.

Ya en esta primera conversación con el vendedor podemos ver lo importante que será nuestra forma de relacionarnos con los demás en Fallout 4. Siempre contamos con varias opciones, que van desde el sarcasmo hasta la amabilidad total, el pasotismo o hacernos los tontos. Según como decidamos interactuar en dichas conversaciones podemos obtener unos resultados muy distintos, y eso es algo enorme, porque hay personajes que se sienten intimidados y ceden a nuestras exigencias, otros que se ponen a la ofensiva, que nos desbloquearán misiones, que nos ofrecerán recursos. Podremos así ganarnos amigos y enemigos, e incluso forjarnos valerosos compañeros que nos acompañarán en nuestras andaduras...














LA PALABRA

EVANGELIO   8 - 5 - 2016

Evangelio segúngún san Lucas (24,46-53), del domingo, 8 de mayo de 2016

Conclusión del santo evangelio según san Lucas (24,46-53):


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto. Yo os enviaré lo que mi Padre ha prometido; vosotros quedaos en la ciudad, hasta que os revistáis de la fuerza de lo alto.»

Después los sacó hacia Betania y, levantando las manos, los bendijo. Y mientras los bendecía se separó de ellos, subiendo hacia el cielo. Ellos se postraron ante él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios.

Palabra de Dios






martes, 3 de mayo de 2016

NOTICIAS - FAMILIA POR DINANTIA

PADRES QUE SE HARTAN DE LOS GRUPOS ESCOLARES DE WASSAP Y CREAN ALTERNATIVAS





Dinantia mejora la comunicación entre el colegio o centro educativo y las familias. 

Permite la comunicación del centro directamente al móvil de los padres, en tiempo real, mediante mensajes instantáneos. Es un canal de comunicación unidireccional, si bien los padres pueden responder cuando se les formula una pregunta.

Los mensajes pueden ser en múltiples idiomas, y pueden contener archivos adjuntos (PDFs, fotos, videos, etc).

Los datos viajan siempre encriptados, por lo tanto es el sistema de comunicación más seguro entre el centro y los padres o alumnos.

Dinantia ahorra tiempo y dinero a los colegios, y mejora la satisfacción de los padres.

VENTAJAS PARA LOS PADRES:


- Aplicación gratuita

- Recibe una notificación cuando el colegio te mande un mensaje

- Guarda como destacados aquellos mensajes que quieras consultar rápidamente en un futuro

- Consulta los mensajes de forma segura. Los datos viajan encriptados por SSL.

- Consulta de forma sencilla el menú escolar de tus hijos


VENTAJAS PARA EL CENTRO:


- Ahorro de tiempo y dinero

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- Aplicación multi-idioma

- Confirmación de lectura de los mensajes enviados

- Gestión flexible de permisos para el personal del centro, profesores, etc. Decide quién puede enviar y a quién.

- Cumplimiento con la LOPD. Además, todos los datos viajan encriptados por SSL.


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DESCRIPCIÓN SOBRE EL DOCUMENTO POSTSINODAL

EXHORTACIÓN DEL PAPA FRANCISCO "AMORIS LAETITIA"





Pocos documentos pontificios han sido tan esperados por la opinión pública como la exhortación apostólica "Amoris Laetitia", en la que el papa Francisco recoge los frutos de los dos últimos Sínodos sobre el matrimonio y la familia. Fechada en la solemnidad de san José, a partir de la palabra de Dios se reafirma en ella que “el matrimonio cristiano, reflejo de la unión entre Cristo y su Iglesia, se realiza plenamente en la unión entre un varón y una mujer, que se donan recíprocamente en un amor exclusivo y en libre fidelidad, se pertenecen hasta la muerte y se abren a la comunicación de la vida, consagrados por el sacramento que les confiere la gracia para constituirse en iglesia doméstica y en fermento de vida nueva para la sociedad”. 


Después de describir en el capítulo segundo la situación actual de la familia y los desafíos que la cercan, el Papa hace memoria en el capítulo tercero de la doctrina de la Iglesia sobre la familia y la grandeza del sacramento del matrimonio. 

En el capítulo cuarto escribe páginas bellísimas sobre las características del amor esponsal y sobre la belleza de la caridad conyugal. 

El capítulo quinto, titulado Amor que se vuelve fecundo, está dedicado a la hermosura de la vida familiar, mientras el sexto está dedicado a la atención pastoral a los novios y el acompañamiento de los esposos en los primeros años en condiciones normales y también en situaciones de crisis, angustias y dificultades o cuando la muerte visita a la familia con la desaparición de uno de los esposos, un hijo o un familiar muy querido. 

Después de dedicar el capítulo séptimo a la educación de los hijos, en el capítulo octavo, titulado acompañar, discernir e integrar la fragilidad, la exhortación aborda el tema de las familias heridas, de los que conviven antes del matrimonio y de las personas en dificultad, a las cuales invita a no sentirse excluidas de la Iglesia, mientras que invita a los obispos y sacerdotes a proponerles un camino de acercamiento a la Iglesia que culmine en el sacramento del matrimonio. Advierte, no obstante que hoy, más importante que una pastoral de los fracasos hemos de esforzarnos para consolidar los matrimonios y así prevenir las rupturas. 

El capítulo octavo ha hecho correr en estos días ríos de tinta. En él el Papa invita a la misericordia y al discernimiento pastoral ante situaciones que no responden plenamente al pensamiento de Jesús y a la doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia. Habla de los casos de fragilidad y de alejamiento del ideal cristiano, e invita a obispos y sacerdotes a “acompañar, discernir e integrar” en la “lógica de la misericordia pastoral” teniendo en cuenta la complejidad de las situaciones en que las personas viven y sufren. 

La exhortación apostólica señala que muchas parejas conviven o eligen el matrimonio civil por situaciones contingentes, como la falta de trabajo. El Papa pide transformar estas situaciones de dificultad en una oportunidad, sobre todo cuando la unión alcanza una estabilidad notable mediante un vínculo público y está cimentada en un afecto profundo y en la responsabilidad por los hijos. Entonces el acompañamiento debe convertirse en “camino hacia la plenitud del matrimonio y de la familia a la luz del Evangelio”. 

Trata después el Papa de los divorciados vueltos a casar y dice que pueden encontrarse en situaciones muy diferentes, “que no han de ser catalogadas o encerradas en afirmaciones demasiado rígidas sin dejar lugar a un adecuado discernimiento personal y pastoral”. 

Propone después un camino de acompañamiento y discernimiento de la mano de un sacerdote, para formar un juicio correcto sobre aquello que obstaculiza la posibilidad de una participación más plena en la vida de la Iglesia y sobre los pasos que pueden favorecerla y hacerla crecer. Tal discernimiento deberá hacerse teniendo en cuenta las exigencias de la verdad y de la caridad. En este caso, los pastores deberán “escuchar con afecto y serenidad, con el deseo sincero de entrar en el corazón del drama de las personas y de comprender su punto de vista, para ayudarles a vivir mejor y a reconocer su propio lugar en la Iglesia”.

El Papa afirma que los bautizados que se han divorciado y se han vuelto a casar civilmente deben integrarse en la comunidad cristiana evitando cualquier ocasión de escándalo, pero sin que se sientan excomulgados y abriendo la posibilidad a algunos servicios eclesiales. Tal integración debe facilitar la educación cristiana de los hijos. 

El Santo Padre reconoce que no existen “recetas sencillas” pues las situaciones son muy diversas. No es posible, pues, una normativa canónica general aplicable a todos los casos. Por otra parte, el grado de responsabilidad no es siempre igual. Por ello, las consecuencias no deben ser necesariamente las mismas. Al hablar del camino de acompañamiento y discernimiento, en diálogo profundo entre fieles y pastores, el Papa aconseja que prime la lógica de la misericordia pastoral, sin que esto signifique que la Iglesia renuncia a proponer el ideal pleno del matrimonio y el proyecto de Dios en toda su grandeza, con plena fidelidad al Evangelio, excluyendo la tibieza, el relativismo o la pusilanimidad. 


DOCUMENTO DE REFERENCIA PARA LA PASTORAL FAMILIAR






“La Iglesia quiere llegar a las familias con humilde comprensión, y su deseo es acompañar a cada una y a todas las familias para que puedan descubrir la mejor manera de superar las dificultades que se encuentran en su camino”. Este es el espíritu que sobrevuela la exhortación apostólica "Amoris Laetitia", un documento largamente esperado con el que el papa Francisco, lejos de aspirar a una nueva normativa en materia de familia, ha tratado de “proponer valores” atendiendo a los problemas reales de las personas. Estos son algunos pasajes destacados de ‘La alegría del amor’:

Capítulo 1. A la luz de la Palabra 
• La alegría del amor que se vive en las familias es también el júbilo de la Iglesia (1). 
• No todas las discusiones doctrinales, morales o pastorales deben ser resueltas con intervenciones magisteriales (3). 

Capítulo 2. Realidad y desafíos de la familia 
• Los cristianos no podemos renunciar a proponer el matrimonio con el fin de no contradecir la sensibilidad actual, para estar a la moda, o por sentimientos de inferioridad frente al descalabro moral y humano (35). 
• La conciencia recta de los esposos, cuando han sido muy generosos en la comunicación de la vida, puede orientarlos a la decisión de limitar el número de hijos por motivos suficientemente serios (42). • La Iglesia rechaza con todas sus fuerzas las intervenciones coercitivas del Estado en favor de la anticoncepción, la esterilización e incluso del aborto (42). 
• La explotación sexual de la infancia constituye una de las realidades más escandalosas y perversas de la sociedad actual (45). 
• Merecen una gran admiración las familias que aceptan con amor la difícil prueba de un niño discapacitado (47). 
• La eutanasia y el suicidio asistido son graves amenazas para las familias de todo el mundo (48). 
• En las difíciles situaciones que viven las personas más necesitadas, la Iglesia debe tener un especial cuidado para comprender, consolar, integrar, evitando imponerles una serie de normas como si fueran una roca (49). 
• La violencia intrafamiliar es escuela de resentimiento y odio (51). 
• La violencia verbal, física y sexual que se ejerce contra las mujeres en algunos matrimonios contradice la naturaleza misma de la unión conyugal (54). 
• Hay quienes consideran que muchos problemas actuales han ocurrido a partir de la emancipación de la mujer. Pero este argumento no es válido, es una falsedad, no es verdad. Es una forma de machismo (54).
• Otro desafío surge de diversas formas de una ideología, genéricamente “La Iglesia quiere llegar a las familias con humilde comprensión, y su deseo es acompañar a cada una y a todas las familias para que puedan descubrir la mejor manera de superar las dificultades que se encuentran en su camino”. Este es el espíritu que sobrevuela la exhortación apostólica ‘Amoris Laetitia’, un documento largamente esperado con el que el papa Francisco, lejos de aspirar a una nueva normativa en materia de familia, ha tratado de “proponer valores” atendiendo a los problemas reales de las personas. Estos son algunos pasajes destacados de llamada gender, que niega la diferencia y la reciprocidad natural de hombre y de mujer. Esta presenta una sociedad sin diferencias de sexo, y vacía el fundamento antropológico de la familia (56). 

Capítulo 3. La mirada puesta en Jesús: vocación de la familia 
• La indisolubilidad del matrimonio (…) no hay que entenderla ante todo como un “yugo” impuesto a los hombres sino como un “don” (62). 
• La decisión de casarse y de crear una familia debe ser fruto de un discernimiento vocacional (72). 
• La unión sexual, vivida de modo humano y santificada por el sacramento, es a su vez camino de crecimiento en la vida de la gracia para los esposos (74). 
• Frente a situaciones difíciles (...) los pastores, por amor a la verdad, están obligados a discernir bien las situaciones (…) Al mismo tiempo que la doctrina se expresa con claridad, hay que evitar los juicios que no toman en cuenta la complejidad de las diversas situaciones (79). 
• El hijo reclama nacer de ese amor, y no de cualquier manera, ya que él no es un derecho sino un don, que es el fruto del acto específico del amor conyugal de sus padres (81). 
• La opción de la adopción y de la acogida expresa una fecundidad particular de la experiencia conyugal (82). 
• La familia protege la vida en todas sus etapas y también en su ocaso. Por eso, a quienes trabajan en las estructuras sanitarias se les recuerda la obligación moral de la objeción de conciencia. Del mismo modo, la Iglesia (…)rechaza con firmeza la pena de muerte (83). 
• La escuela no sustituye a los padres sino que los complementa (84). 
• La Iglesia mira a las familias que permanecen fieles a las enseñanzas del Evangelio, agradeciéndoles el testimonio que dan y alentándolas (86). 

Capítulo 4. El amor en el matrimonio 
• En la vida familiar no puede reinar la lógica del dominio de unos sobre otros (98). 
• Se comparte todo, aun la sexualidad, siempre con el respeto recíproco (125). 
• La decisión de dar al matrimonio una configuración visible en la sociedad, con unos determinados compromisos, manifiesta su relevancia (131). 
• Dios mismo creó la sexualidad, que es un regalo maravilloso para sus creaturas (150). 
• Es importante ser claros en el rechazo de toda forma de sometimiento sexual (156). 

Capítulo 5. Amor que se vuelve fecundo 
• Las familias numerosas son una alegría para la Iglesia (167). 
• La paternidad responsable no es procreación ilimitada o falta de conciencia de lo que implica educar a los hijos (167). 
• Todo niño tiene derecho a recibir el amor de una madre y de un padre, ambos necesarios para su maduración íntegra y armoniosa (172). 
• Valoro el feminismo cuando no pretende la uniformidad ni la negación de la maternidad (173). 
• Sin las madres (...) la fe perdería buena parte de su calor sencillo y profundo (174). 
• La adopción es un camino para realizar la maternidad y la paternidad de una manera muy generosa (179). 
• Una familia que no respeta y atiende a sus abuelos, que son su memoria viva, es una familia desintegrada (193). 

Capítulo 6. Algunas perspectivas pastorales 
• Es necesario no quedarse en un anuncio meramente teórico y desvinculado de los problemas reales de las personas (…) No se trata solamente de presentar una normativa, sino de proponer valores (201). 
• Se nos plantea la necesidad de una formación más adecuada de los presbíteros, los diáconos, los religiosos y las religiosas, los catequistas y otros agentes pastorales (202). 
• Queridos novios: Tened la valentía de ser diferentes, no os dejéis devorar por la sociedad del consumo y de la apariencia (…) Sois capaces de optar por un festejo austero y sencillo (212). 
• Es importante iluminar a los novios para vivir con mucha hondura la celebración litúrgica (213). 
• Se vuelve imprescindible acompañar en los primeros años de la vida matrimonial (217). 
• Es posible que uno de los dos cónyuges no sea bautizado, o que no quiera vivir los compromisos de la fe (…) Es posible encontrar algunos valores comunes (228). 
• Hoy, la pastoral familiar debe ser fundamentalmente misionera, en salida, en cercanía, en lugar de reducirse a ser una fábrica de cursos a los que pocos asisten (230). 
• Tratemos ahora de acercarnos a las crisis matrimoniales con una mirada que no ignore su carga de dolor y de angustia (234). 
• Hay que reconocer que hay casos donde la separación es inevitable (…) Pero debe considerarse como un remedio extremo (241). 
• A las personas divorciadas que viven en nueva unión, es importante hacerles sentir que son parte de la Iglesia, que no están excomulgadas y no son tratadas como tales (243).
• A los padres separados les ruego: Jamás, jamás, jamás tomar el hijo como rehén (245). 
• Con los matrimonios mixtos (…) se debe buscar una colaboración cordial entre el ministro católico y el no católico, desde el tiempo de la preparación al matrimonio y a la boda (247). 
• Personas con tendencias homosexuales (...) una experiencia nada fácil ni para los padres ni para sus hijos (…) Ha de ser respetada en su dignidad y acogida con respeto, procurando evitar todo signo de discriminación injusta, y particularmente cualquier forma de agresión y violencia (250). 
• No existe ningún fundamento para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el designio de Dios sobre el matrimonio y la familia (251). 
• Familias monoparentales (…) el progenitor que vive con el niño debe encontrar apoyo y consuelo entre las familias que conforman la comunidad cristiana, así como en los órganos pastorales de las parroquias (252).

Capítulo 7. Fortalecer la educación de los hijos 
• Siempre hace falta una vigilancia. El abandono nunca es sano (…) Pero la obsesión no es educativa (260). 
• La tarea de los padres incluye una educación de la voluntad y un desarrollo de hábitos buenos e inclinaciones afectivas a favor del bien (264). 
• La familia es la primera escuela de los valores humanos (274). 
• Las tecnologías de la comunicación y la distracción (…) no sustituyen ni reemplazan la necesidad del diálogo más personal (278). 
• La educación de los hijos debe estar marcada por un camino de transmisión de la fe (287).

Capítulo 8. Acompañar, discernir e integrar la fragilidad 
• El matrimonio cristiano (...) se realiza plenamente en la unión entre un varón y una mujer (…) Otras formas de unión contradicen radicalmente este ideal, pero algunas lo realizan al menos de modo parcial y análogo (292). 
• El camino de la Iglesia es el de no condenar a nadie para siempre y difundir la misericordia de Dios a todas las personas que la piden con corazón sincero (…) Hay que evitar los juicios que no toman en cuenta la complejidad de las diversas situaciones, y hay que estar atentos al modo en que las personas viven y sufren a causa de su condición (296). 
• Los divorciados en nueva unión, por ejemplo, pueden encontrarse en situaciones muy diferentes, que no han de ser catalogadas o encerradas en afirmaciones demasiado rígidas (298). 
• Debe quedar claro que este no es el ideal que el Evangelio propone para el matrimonio y la familia (298). 
• Los bautizados que se han divorciado y se han vuelto a casar civilmente deben ser más integrados en la comunidad cristiana en las diversas formas posibles, evitando cualquier ocasión de escándalo (…) Su participación puede expresarse en diferentes servicios eclesiales: es necesario, por ello, discernir cuáles de las diversas formas de exclusión actualmente practicadas en el ámbito litúrgico, pastoral, educativo e institucional pueden ser superadas (299). 
• No debía esperarse del Sínodo o de esta Exhortación una nueva normativa general de tipo canó- nica, aplicable a todos los casos. Sólo cabe un nuevo aliento a un responsable discernimiento personal y pastoral de los casos particulares (300). 
• La conversación con el sacerdote, en el fuero interno, contribuye a la formación de un juicio correcto sobre aquello que obstaculiza la posibilidad de una participación más plena en la vida de la Iglesia y sobre los pasos que pueden favorecerla y hacerla crecer (300). 
• Evitar el grave riesgo de mensajes equivocados, como la idea de que algún sacerdote puede conceder rápidamente «excepciones», o de que existen personas que pueden obtener privilegios sacramentales a cambio de favores (300). 
• Ya no es posible decir que todos los que se encuentran en alguna situación así llamada «irregular» viven en una situación de pecado mortal (301). 
• Es mezquino detenerse sólo a considerar si el obrar de una persona responde o no a una ley o norma general (304). 
• Un pastor no puede sentirse satisfecho sólo aplicando leyes morales a quienes viven en situaciones irregulares (305). 
• Invito a los pastores a escuchar con afecto y serenidad, con el deseo sincero de entrar en el corazón del drama de las personas (312). 

Capítulo 9. Espiritualidad matrimonial y familiar 
• La espiritualidad del amor familiar está hecha de miles de gestos reales y concretos (315). 
• La oración en familia es un medio privilegiado para expresar y fortalecer esta fe pascual (318). 
• La familia ha sido siempre el “hospital” más cercano (321). 








INTERÉSATE - FAMILIA





¿Qué nos pasa? ¿En qué estamos pensando? ¿Por qué lo más importante de nuestra vida se vuelve a veces invisible? Claro que les queremos pero…¡nos perdemos tanto de ellos!

A veces ellos se desconectan. A veces, nosotros. En ocasiones, los dos. Se envuelven en sus cascos, en su habitación y dejamos que pase la vida, la suya y la nuestra, detrás de una pantalla. Y ese es el comienzo porque poco a poco nos hacemos invisibles para ellos. Ya no nos necesitan porque todo lo encuentran tras esas pantallas.

Cuando queremos recuperar la distancia, hay un mundo entre nosotros. Nuestro vacío lo han llenado los amigos virtuales, redes sociales, series televisivas o juegos on-line. Los escuchamos reírse en su habitación, a carcajadas, hasta que llamamos a su puerta y nos reciben con la expresión de no ser bien recibidos. ¡Molestamos!

¿En qué momento ocurrió? Somos inocentes al pensar que no nos ven. Y eso les autoriza a hacer lo mismo que nosotros pero sin límites.

El tiempo que nuestros hijos estarán con nosotros tiene fecha de caducidad. En un abrir cerrar de ojos volarán y lo que no esté dentro… olvídate, poco podrás sembrar ya. El momento de poner normas es ahora. El momento de dar ejemplo y de conectar. El de acariciar y abrazar. El de pedir perdón.
Y con las manos ocupadas con las pantallas, poco podemos acariciar. Ni ver. Ni observar. Ni comunicar.

Cuando estés con tu hijo, ¡estate con tu hijo! Disfruta de su compañía, de sus errores e imperfecciones. Que no ría ni llore a solas, delante de una pantalla. Que lo haga a tu lado. No desperdicies ningún momento porque todos, hasta los más intrascendentes, son valiosos.


Pedagoga Solohijos



EDUCA - FAMILIA

Me duele decirte “no” y sigue siendo “no”





Un conocido poeta recibió la visita de un colega, que se definía partidario de dejar a los niños en total libertad para que crecieran siguiendo su propio impulso. El poeta le invitó a salir al jardín. Una vez allí, le sorprendió mucho que no hubiera ninguna flor. Todo eran malas hierbas. “Solía estar lleno de rosas – dijo el poeta-, pero un día decidí dejarlas en total libertad y este es el resultado”.

En un pasado reciente, y en determinados ámbitos, los límites han sido asociados al uso de la represión y la frustración como herramientas educativas, y han tenido mala prensa. Pero actualmente cada vez más padres nos damos cuenta de la necesidad de poner unos límites prudentes y razonables a los hijos.

¿Por qué debes poner límites?


Los límites son buenos y convenientes cuando están al servicio de la vida, cuando nos ayudan a encarar nuevos retos de una manera realista, prudente y gradual.
Cuando nos protegen de todo aquello que no podemos afrontar con garantías de salir mínimamente bien parados.
También son positivos cuando favorecen la convivencia y nos orientan en relación con lo que corresponde y lo que no corresponde en cada momento, con lo que es adecuado o inadecuado en cada lugar y situación.

Importante ponerlos, pero también mantenerlos


A muchos padres nos cuesta poner límites y a menudo nos cuesta mucho, también, mantenerlos una vez puestos. A veces porque somos incapaces de tolerar las protestas que suelen generar en los niños, y otras veces porque tener que decir “no” a nuestros hijos nos duele tanto o más que ellos.

Siento decirte “no” pero a pesar de todo es “no”


Que en algunas ocasiones nos duela decir “no“, no nos debería impedir decirlo. Para poner un límiteno hace falta recurrir a un autoritarismo insensible y radical.
Hacer saber a nuestros hijos que sentimos decirles “no” y que a pesar de todo es “no”, confiere mayor consistencia a este “no”. Además, se convierte en una forma amorosa, y firme al mismo tiempo, de ejercer la autoridad y de mantener una negativa que consideramos coherente y apropiada.


Eva Bach                                                                  

Pedagoga, maestra y escritora. Especialista en educación emocional






FRASES - FAMILIA






lunes, 2 de mayo de 2016

LA FAMILIA







EL ANGEL DE LOS NIÑOS





Este cuento es una historia de amor y reconocimiento hacia las madres, que nos dan la vida, nos cuidan y nos protegen durante toda la vida.

La historia cuenta las desventuras de un niño que va a nacer, hasta que el Señor le hace comprender que tendrá un ángel que le protegerá que es su madre.




domingo, 1 de mayo de 2016

FRASES - FAMILIA





MAMÁ - NADIE COMO TÚ




Las madres son otra cosa...
Son mujeres con poderes sobrenaturales, que es lo que les hace diferenciarse de otras mujeres. Son las reinas del mundo. Aquí mi pequeño homenaje a la mía y a todas. 

Feliz día de la madre



EVANGELIO DEL DOMINGO 6º DE PASCUA


Lectura del santo evangelio según san Juan 14,23-29):


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: "Me voy y vuelvo a vuestro lado." Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, sigáis creyendo.»


Palabra de Dios






Hoy es el 1º de Mayo, Día del Trabajo y de San José Obrero. Como decía San Juan Pablo II en Laborem exercens, nº 6: “El trabajo está en función del hombre y no el hombre en función del trabajo”. Los creyentes en Jesús de Nazaret, debemos animar a todas las personas a denunciar las situaciones injustas que se padecen en el mundo obrero y del trabajo, y a promover el derecho a tener un trabajo decente que no niegue la dignidad de los trabajadores y trabajadoras, ya que el trabajo es para la vida. No estaría mal recordar esto en algún momento de la eucaristía, o sumarse a las manifestaciones festivas y reivindicativas en nuestras ciudades.

En muchos sitios se celebra también el Día de la Madre, por ser el primer domingo de Mayo, mes de María, consumismos aparte, recordemos a nuestras madres y tengámoslas presentes en la oración o visitándolas en este día.

PARA NO OLVIDAR A JESÚS


La verdad es que los humanos somos bastante complejos. Cada individuo es un mundo de deseos y frustraciones, ambiciones y miedos, dudas e interrogantes. Con frecuencia no sabemos quiénes somos ni qué queremos. Desconocemos hacia dónde se está moviendo nuestra vida. ¿Quién nos puede enseñar a vivir de manera acertada?

Aquí no sirven los planteamientos abstractos ni las teorías. No basta aclarar las cosas de manera racional. Es insuficiente tener ante nuestros ojos normas y directrices correctas. Lo decisivo es el arte de actuar día a día de manera positiva, sana y creadora.

Para un cristiano, Jesús es siempre su gran maestro de vida, pero ya no le tenemos a nuestro lado. Por eso, cobran tanta importancia estas palabras del evangelio: «El Espíritu Santo que os enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho».

Necesitamos que alguien nos recuerde a Jesús. Si lo olvidamos, no sabremos quiénes somos ni qué estamos llamados a ser. Nos desviaremos del evangelio una y otra vez. Defenderemos en su nombre causas e intereses que tienen poco que ver con él. Nos creeremos en posesión de la verdad al mismo tiempo que la desfiguramos.

Necesitamos que el Espíritu Santo active en nosotros la memoria de Jesús, su presencia viva, su imaginación creadora. No se trata de despertar un recuerdo del pasado: sublime, conmovedor, entrañable, pero recuerdo. Lo que el Espíritu del resucitado hace con nosotros es abrir nuestro corazón al encuentro personal con Jesús como alguien vivo. Sólo esta relación afectiva y cordial con Jesucristo es capaz de transformarnos y generar en nosotros una manera nueva de ser y de vivir.

Al Espíritu se le llama en el cuarto evangelio «defensor» o «paráclito» porque nos defiende de lo que nos puede destruir. Hay muchas cosas en la vida de las que no sabemos defendernos por nosotros mismos. Necesitamos luz, fortaleza, aliento sostenido. Por eso, invocamos al Espíritu. Es la mejor manera de ponernos en contacto con Jesús y vivir defendidos de cuanto nos puede desviar de él.