domingo, 26 de febrero de 2017

REZA EN FAMILIA






FRASES - FAMILIA





MISTERIO DE LA VIDA

JOSEP MARÍA ESQUIROL -  FILÓSOFO


“A pesar de los avances, la ciencia no va a resolver el sentido de la vida”

El filósofo propone en La resistencia íntima' la vuelta a casa y elogia la cotidianidad

Profesor de filosofía en la Universidad de Barcelona y autor de varios ensayos, Josep Maria Esquirol (Sant Joan de Mediona, Barcelona, 1963) acaba de publicar La resistencia íntima. Ensayo de una filosofía de la proximidad, (Acantilado en español y Quaderns Crema en catalán) donde propone la vuelta a casa, el elogio de la cotidianidad y la resistencia al “dogmatismo de la actualidad”, con la casa, el hogar, como metáfora central.




Pregunta. Usted dice que urge “repensar la comunidad más allá de la unidimensionalidad neoliberal, la abstracción comunista o las restricciones del comunitarismo”. ¿La resistencia íntima apunta a una lectura política?

Respuesta. Tiene que ver con la vida cotidiana, profesional, personal, antes de lo que sería luego la política. Los cambios políticos son fecundos no sólo cuando son estructurales sino también infraestructurales y compaginan las dos dimensiones: la vida pública y la vida personal, de la cotidianidad, de las relaciones con los demás. En este terreno también debe haber un cambio para que después los cambios propiamente políticos puedan sostenerse. Pensé La resistencia íntima como prefacio a una reflexión sobre la vida política, que he ido posponiendo siguiendo el parecer de algunos grandes filósofos que sostienen que el pensamiento político debe expresarse más bien en la madurez o incluso en la ancianidad, porque es el que requiere mayor experiencia.

P. Así que aún habrá que esperar mucho, pues usted aún es joven…

R. No tardaré demasiado porque empecé joven y ya llevo casi treinta años explicando pensamiento político en la Facultad de Filosofía: así que, en cierto modo, ya debería haber alcanzado esa madurez, espero.

P. “Evitemos buscar siempre lo extraordinario, admirémonos de lo simple y llano y aprendamos a apreciarlo porque desde cierto punto de vista es lo más sublime de todo”. ¿Es una crítica al romanticismo, que valora lo heroico, lo extremo, lo insólito?

R. Sí que hay un contraste con ciertos planteamientos románticos. Pero mi referente más cercano sería el del existencialismo o el de algunas divulgaciones del existencialismo, en las cuales se ha puesto demasiado énfasis en la idea de proyecto y por lo tanto de la realización personal y de éxito. Se insiste en que la vida es proyecto y, por tanto, se busca una realización, una expansión, una cierta aventura, lo nuevo, lo especial, lo singular. Y, desde luego, el éxito, conseguir lo que uno se propone. Frente a ello me parece muy necesario reivindicar la profundidad del gesto cotidiano. Hay cosas que no por repetirse son banales. En lo cotidiano hay mucha sedimentación, hay una riqueza que no puede menospreciarse…


“En lo cotidiano hay una riqueza que no puede menospreciarse”

"El ser humano tiene necesidad de pensar porque el sentido de la vida, el sentido del todo, no está dado”

P. ¿Qué relación tiene su filosofía de la proximidad y su reivindicación de la idea de casa con las Esferas de Sloterdijk, que proponen estudiar lo que la filosofía suele pasar por alto, “el espacio vivido y vivenciado”?

R. El primer volumen de Esferas está precisamente dedicado a la cuestión de la casa, los espacios más cercanos, los que tienen que ver con la experiencia de la vida. Tanto él como yo tenemos otro referente: los dos lo citamos, aunque yo creo que él lo debería citar más. Es Gaston Bachelard, que publicó a mediados del siglo XX y sacó mucho jugo a las imágenes vinculadas a la vida. Dejó un libro sobre el aire, otro sobre los lugares, otro dedicado al agua… Revisó textos literarios y poéticos para potenciar estas imágenes paradigmáticas de la experiencia y de la vida, muchas de las cuales tienen que ver con la experiencia de la casa y de los lugares.

P. Habla usted de “Resistencia íntima”, de “Volver a casa”, del valor de la cotidianidad, de “Lo sencilla que es la vida”, de la importancia del “amparo” y de “cuidarse”. ¿Habla de “amparo” porque la naturaleza humana está especialmente desamparada en este momento nihilista y tecnológico?

R. El gesto de amparo, que es el gesto de la casa —porque “casar” es reunir, y hacer casa— es la idea de hogar, de franqueza. Esto es casar. Y esa necesidad de hacer casa no es relativa sólo a una época, porque la misma situación humana es de intemperie. Intemperie física pero también metafísica: de falta de sentido. Como vivimos en la intemperie hemos de reunir, amparar, casar. Se ha hecho siempre, aunque es cierto que cada época tiene unas modalidades específicas de exposición y, evidentemente, la nuestra se caracteriza por esta revolución tecnológica sin precedentes…

P. Usted escribió Los filósofos contemporáneos y la técnica sobre este tema…

R. Precisamente porque esta especificidad de la técnica es tan potente; es cierto que algunas cosas se están poniendo de manifiesto en las últimas décadas, pero la era de la técnica es algo de lo que ya los grandes filósofos del siglo XX empezaron a hablar. ¿Y por qué sólo contemporáneamente podemos hablar de era de la técnica? Ortega, Ardendt, Heidegger especulan sobre la respuesta a esta pregunta. Una de las características de la era de la técnica —no la única— es la exposición, una cierta transparencia. Detrás de la idea de la conectividad y las redes hay una enorme exposición, debida a la transparencia. Por eso Benjamin —uno de los filósofos que intuyeron este cambio fundamental— hablaba del problema de los edificios con demasiado vidrio, el vidrio “que no tiene aura”. Hay una gran diferencia entre tener una ventana y tener todas las paredes de vidrio. La ventana no está reñida con una cierta intimidad y protección. El problema es la total exposición. Y uno de los problemas de nuestra época va a ser esta transparencia omniabarcante. Si utilizásemos una terminología marxista diríamos que es un camino expedito a la alienación. Porque “alienación” es lo que surge de uno y ya no vuelve. Se produce una salida, pero sin retorno.

P. La ciencia presume de que resolverá los grandes problemas de la filosofía: quiénes somos, de dónde venimos y adónde vamos. Incluso solventará o paliará la mortalidad. Nos dirá cómo se creó el universo y cuándo será destruido. La ciencia no publica libros titulados Por qué la ciencia. ¿Ser filósofo es estar en una disciplina en crisis desde hace décadas?

“La situación humana es de intemperie. Física pero también metafísica: de falta de sentido”

R. La filosofía no es una especialidad del saber entre otras disciplinas; es algo que nos pertenece a todos, en lo que todos estamos y concierne a todo el mundo. Otra cosa es que haya unos departamentos universitarios…. Y en segundo lugar no es un sustantivo, es un verbo, literalmente “filosofar”, pero como suena mal, es pensar. El ser humano tiene necesidad de pensar porque el sentido de la vida, el sentido del todo, no está dado. Wittgenstein mismo hace casi un siglo decía que aunque la ciencia llegue a resolver los problemas relacionados con los orígenes del Universo o incluso las estructuras más básicas de la vida humana, notaríamos que respecto a lo esencial seguimos en la misma situación. Aunque la ciencia avance, que es obvio que está avanzando, hay algo que ella no resuelve y que no se va a resolver. Eso que he llamado el sentido de la vida no es algo que la ciencia pueda darnos como resultado de una teoría de la física. Kant decía que éste es el destino trágico de la razón humana.

P. Critica cierta frase de Thomas Mann (de La montaña mágica): “Hay frases aparentemente brillantes, desacertadas”. ¿Puede hablar de su estrategia de lenguaje como escritor?

R. Uno de los problemas del mundo académico actual consiste en una abstracción desmedida. Yo me propuse ya hace tiempo pensar recurriendo lo menos posible a lenguaje técnico, recuperar el lenguaje cotidiano. Lo profundo o grave puede decirse con el lenguaje coloquial. Que no es superficial, hay mucha riqueza ahí. Se trata de decir cosas profundas que en muchos casos pueden ser obvias porque esa abstracción terminológica no está desconectada de una pérdida de agudeza en nuestra mirada sobre las cosas más obvias. En mis clases, en conferencias, en cursos que doy, reivindico la evidencia, y advierto que eso llega a la gente: porque vivimos en un mundo en que lo más obvio, que a veces es muy interesante, pasa desapercibido. 

sábado, 25 de febrero de 2017

PALABRA DE DIOS

EVANGELIO DOMINGO 26 FEBRERO 2017 - VIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO


Lectura del Santo Evangelio según san Mateo (6,24-34):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Nadie puede servir a dos señores. Porque despreciará a uno y amará al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.

Por eso os digo: no estéis agobiados por vuestra vida pensando qué vais a comer, ni por vuestro cuerpo pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad los pájaros del cielo: no siembran ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?

¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida? ¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se arroja al horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gante de poca fe? No andéis agobiados pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los paganos se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso.

Buscad sobre todo el reino de Dios y su justicia; y todo esto se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le basta su desgracia».


Palabra de Dios



COMENTARIO AL EVANGELIO POR JOSÉ ANTONIO PAGOLA



El Dinero, convertido en ídolo absoluto, es para Jesús el mayor enemigo para construir ese mundo más digno, justo y solidario que quiere Dios. Hace ya veinte siglos que el Profeta de Galilea denunció de manera rotunda que el culto al Dinero será siempre el mayor obstáculo que encontrará la humanidad para progresar hacia una convivencia más humana.

La lógica de Jesús es aplastante: «No podéis servir a Dios y al Dinero». Dios no puede reinar en el mundo y ser Padre de todos sin reclamar justicia para los que son excluidos de una vida digna. Por eso no pueden trabajar por ese mundo más humano querido por Dios los que, dominados por el ansia de acumular riqueza, promueven una economía que excluye a los más débiles y los abandona en el hambre y la miseria.

Es sorprendente lo que está sucediendo con el papa Francisco. Mientras los medios de comunicación y las redes sociales que circulan por internet nos informan, con toda clase de detalles, de los gestos más pequeños de su personalidad admirable, se oculta de modo vergonzoso su grito más urgente a toda la humanidad: «No a una economía de la exclusión y la iniquidad. Esa economía mata».

Francisco no necesita largas argumentaciones ni profundos análisis para exponer su pensamiento. Sabe resumir su indignación en palabras claras y expresivas que podrían abrir el informativo de cualquier telediario o ser titular de la prensa en cualquier país. Solo algunos ejemplos.

«No puede ser que no sea noticia que muera de frío un anciano en medio de la calle y que sí lo sea la caída de dos puntos en la bolsa. Eso es exclusión. No se puede tolerar que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre. Eso es inequidad».

Vivimos «en la dictadura de una economía sin rostro y sin un objetivo verdaderamente humano». Como consecuencia, «mientras las ganancias de unos pocos crecen exponencialmente, las de la mayoría se quedan cada vez más lejos del bienestar de esa minoría feliz».

«La cultura del bienestar nos anestesia, y perdemos la calma si el mercado ofrece algo que todavía no hemos comprado, mientras todas esas vidas truncadas por falta de posibilidades nos parecen un espectáculo que de ninguna manera nos altera».

Cuando le han acusado de comunista, el papa ha respondido de manera rotunda: «Este mensaje no es marxismo, sino Evangelio puro» Un mensaje que tiene que tener eco permanente en nuestras comunidades cristianas. Lo contrario podría ser signo de lo que dice el papa: «Nos estamos volviendo incapaces de compadecernos de los clamores de los otros y ya no lloramos ante el drama de los demás».




sábado, 18 de febrero de 2017

REZA EN FAMILIA


MISTERIO DE LA VIDA - FAMILIA

CARTA ABIERTA DE UN SACERDOTE A LOS JÓVENES





Querido amigo, te pido unos minutos para que leas esta carta HASTA EL FINAL:

Te querque recibí se añadieron las estadísticas que me llegaron sobre la vida religiosa. Este año 2300 religiosos han pedido la suspensión de sus votos (entre estos son entorno a 600 sacerdotes que pidieron la dispensa del celibato). Unido a este dato «escalofriante» está la media de edad altísima en muchas congregaciones religiosas.

Cada año se cierran muchos conventos en España por falta de vocaciones y posibilidad de sobrevivencia… Son muchas las razones que confluyen para que sea tan elevada la edad de sacerdotes y religiosos y muchas congregaciones parezcan estar destinadas a extinguirse, al menos en España y en Europa. No voy a entrar en el análisis. La razón de mi carta es para confiarte mi reacción ante estos datos.


La PRIMERA es la de haber sentido una llamada personal a la fidelidad y entrega en la vocación que gratuitamente he recibido sin merecerla y unido a esto a «redoblar» mi oración por esta fidelidad en los seminaristas, sacerdotes y religiosos y por las vocaciones consagradas en la Iglesia.

La SEGUNDA es la de no callarme y hacer una invitación a todos los jóvenes que conozco a que os planteéis en serio la posibilidad de la llamada al sacerdocio y a la vida religiosa.

Recuerdo cuando tenía 15 años que mi Director Espiritual siempre nos decía a los jóvenes… ¿si no salen de aquí las vocaciones de donde van a salir? Aquello me hacía plantearme en la oración …¿estas palabras irán por mi? Pienso que hay muchos jóvenes cristianos, comprometidos, que no se plantean en serio esta posibilidad. Dan como por supuesto que no va con ellos… antes de haberse parado a pensarlo en serio… Y es tan grande la mies…

Está claro que este planteamiento en serio solo es posible si uno tiene horizontes de eternidad, si lucha por vivir en gracia, hace Ejercicios, tiene celo por llevar a Jesús a los demás, reza a diario y se pone en serio delante de la Cruz y el Sagrario a preguntarle a Jesús ¿Qué quieres de mi? en actitud de disponibilidad a lo que El pueda querer, poniendo un cheque en blanco ante su presencia para que EL ponga lo que quiera.

Por eso desde esta preocupación porque en la Iglesia no dejen de haber sacerdotes, religiosos y religiosas que sean «sal de la tierra» y «luz del mundo», te invito a que reces más, a que te encuentres de corazón a Corazón con Jesús y le preguntes ¿Señor, qué quieres de mi?…

Y la TERCERA llamada que he sentido es a pedirte que pidas y hagas que otros pidan a que haya muchos jóvenes de entre vosotros que sean valientes y generosos para dejarlo todo para seguir de cerca al Señor en el sacerdocio o la vida religiosa.

Este amigo cura que te escribe y lleva ya casi 23 años ordenado quería hacerte esta confidencia…Y con el corazón en la mano te dice…¡Vale la pena entregar la vida entera por la causa de Cristo y su evangelio!… Como nos dijo San Juan Pablo II en Madrid: «Si sientes la llamada del Señor en tu interior, se generoso, no la acalles».

Gracias por leerme. Reza por mi y por todos los sacerdotes y consagrados. Yo lo hago por ti a la Virgen en el 4° misterio del rosario de todos los días (incluyo a todos los jóvenes). La Señora cuida de todos sus jóvenes y os muestra el camino para llegar a Jesús.

Puedes pasar este correo a todos los amigos que pienses que les pueda hacer bien.

Que Dios te bendiga


José María Alsina, sacerdote diocesano de Toledo

Fecha de Publicación: 07 de Febrero de 2017




FRASES - FAMILIA


PALABRA DE DIOS

EVANGELIO DOMINGO 19 FEBRERO 2017 - VII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO



Lectura del Santo Evangelio según san Mateo (5,38-48):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Habéis oído que se dijo: “Ojo por ojo, diente por diente”. Pero yo os digo: no hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también el manto; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas.

Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo”.

Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.

Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».


Palabra de Dios





EVANGELIO COMENTADO POR JOSÉ ANTONIO PAGOLA


La llamada al amor es siempre atractiva. Seguramente, muchos acogían con agrado la llamada de Jesús a amar a Dios y al prójimo. Era la mejor síntesis de la Ley. Pero lo que no podían imaginar es que un día les hablara de amar a los enemigos.

Sin embargo, Jesús lo hizo. Sin respaldo alguno de la tradición bíblica, distanciándose de los salmos de venganza que alimentaban la oración de su pueblo, enfrentándose al clima general que respiraba en su entorno de odio hacia los enemigos, proclamó con claridad absoluta su llamada: «Yo, en cambio, os digo: amad a vuestros enemigos y orad por los que os persiguen».

Su lenguaje es escandaloso y sorprendente, pero totalmente coherente con su experiencia de Dios. El Padre no es violento: ama incluso a sus enemigos, no busca la destrucción de nadie. Su grandeza no consiste en vengarse, sino en amar incondicionalmente a todos. Quien se sienta hijo de ese Dios no ha de introducir en el mundo odio ni destrucción de nadie.

El amor al enemigo no es una enseñanza secundaria de Jesús dirigida a personas llamadas a una perfección heroica. Su llamada quiere introducir en la historia una actitud nueva ante el enemigo, porque quiere eliminar en el mundo el odio y la violencia destructora. Quien se parezca a Dios no alimentará el odio contra nadie, buscará el bien de todos, incluso el de sus enemigos.

Cuando Jesús habla del amor al enemigo no está pidiendo que alimentemos en nosotros sentimientos de afecto, simpatía o cariño hacia quien nos hace mal. El enemigo sigue siendo alguien del que podemos esperar daño, y difícilmente pueden cambiar los sentimientos de nuestro corazón.

Amar al enemigo significa, antes que nada, no hacerle mal, no buscar ni desear hacerle daño. No hemos de extrañarnos si no sentimos amor o afecto hacia él. Es natural que nos sintamos heridos o humillados. Nos hemos de preocupar cuando seguimos alimentando odio y sed de venganza.

Pero no se trata solo de no hacerle daño. Podemos dar más pasos hasta estar incluso dispuestos a hacerle el bien si lo encontramos necesitado. No hemos de olvidar que somos más humanos cuando perdonamos que cuando nos vengamos. Podemos incluso devolverle bien por mal.

El perdón sincero al enemigo no es fácil. En algunas circunstancias, a la persona se le puede hacer prácticamente imposible liberarse enseguida del rechazo, el odio o la sed de venganza. No hemos de juzgar a nadie desde fuera. Solo Dios nos comprende y perdona de manera incondicional, incluso cuando no somos capaces de perdonar.










domingo, 12 de febrero de 2017

INTERÉSATE - FAMILIA

ORGANIZACIÓN ECLESIAL DE MANOS UNIDAS


Campaña de Año 2017: El mundo no necesita más comida. Necesita más gente comprometida

Un tercio de nuestros alimentos acaba en la basura. Mientras, 800 millones de personas siguen pasando hambre en el mundo. 

Manos Unidas nació como Campaña contra el Hambre para dar respuesta a una llamada de la Comunidad Internacional a unir esfuerzos y acabar con esa lacra en el mundo. Sesenta años después asistimos a lo que San Juan Pablo II denominó "la paradoja de la abundancia": a pesar de que se produce lo suficiente para alimentar a casi el doble de la población mundial actual, sigue habiendo 800 millones de personas a las que se niega el derecho fundamental a alimentarse. 


MISTERIO DE LA VIDA - TESTIMONIO

 ANGELA MERKEL


Actual canciller alemana, regenta el cargo desde el año 2005. Nacida el 17 de julio de 1954, Ángela Merkel es una política y física germana, presidenta de la Unión Democrática Cristiana de Alemania.

Durante su mandato, ha liderado las riendas de la Unión Europea apostado por un modelo basado en mantener la productividad alemana y continuar con su fortalecimiento económico y político en el continente europeo, con un notorio acercamiento a Rusia y una clara predominancia sobre la Unión Europea.

Cuando comenzó la crisis económica mundial, Ángela Merkel fue la principal líder en Europa y solicitó expresamente a todos los países de la eurozona la puesta a cabo de políticas de austeridad. En materia local, ha llevado a cabo una Reforma del Sistema de Salud en Alemania y se ha enfocado en el desarrollo energético de su país, defendiendo el uso de la energía nuclear, así como impulsando programas para la fortificación de fuentes alternativas de energía en el país germano.





TESTIMONIO DE ANGELA MERKEL


«Se necesita una identidad europea, con la forma de un tratado constitucional y, desde mi punto de vista, debería estar ligado al cristianismo y a Dios, pues el Cristianismo ha forjado de manera decisiva a Europa»

«La integración de Europa tiene que ser, antes que nada, un proceso que nos permita vivir juntos compartiendo los valores básicos de la cultura cristiana occidental»


FRASES - FAMILIA


PALABRA DE DIOS

 EVANGELIO DOMINGO 12 FEBRERO 2017 - VI DOMINGO T. ODINARIO


Lectura del Santo Evangelio según san Mateo (5,17-37):


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. En verdad os digo que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la ley. El que se salte uno solo de los preceptos menos importantes y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos. Porque os digo que si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio. Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil”, tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y silo llama “necio”, merece la condena de la “gehenna” del fuego. Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo.

Habéis oído que se dijo: “No cometerás adulterio”. Pero yo os digo: todo el que mira a una mujer deseándola, ya ha cometido adulterio con ella en su corazón. Si tu ojo derecho te induce a pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en la “gehenna”. Si tu mano derecha te induce a pecar, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero a la “gehenna”. Se dijo: “El que repudie a su mujer, que le dé acta de repudio”. Pero yo os digo que si uno repudia a su mujer —no hablo de unión ilegítima— la induce a cometer adulterio, y el que se casa con la repudiada comete adulterio. También habéis oído que se dijo a los antiguos: “No jurarás en falso” y “Cumplirás tus juramentos al Señor”. Pero yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo cabello. Que vuestro hablar sea sí, sí, no, no. Lo que pasa de ahí viene del Maligno».


Palabra de Dios



COMENTARIO AL EVANGELIO POR JOSÉ ANTONIO PAGOLA


Los judíos hablaban con orgullo de la Ley de Moisés. Según la tradición, Dios mismo la había regalado a su pueblo. Era lo mejor que habían recibido de él. En esa Ley se encierra la voluntad del único Dios verdadero. Ahí pueden encontrar todo lo que necesitan para ser fieles a Dios.

También para Jesús la Ley es importante, pero ya no ocupa el lugar central. Él vive y comunica otra experiencia: está llegando el reino de Dios; el Padre está buscando abrirse camino entre nosotros para hacer un mundo más humano. No basta quedarnos con cumplir la Ley de Moisés. Es necesario abrirnos al Padre y colaborar con él para hacer la vida más justa y fraterna.

Por eso, según Jesús, no basta cumplir la Ley, que ordena «no matarás». Es necesario, además, arrancar de nuestra vida la agresividad, el desprecio al otro, los insultos o las venganzas. Aquel que no mata cumple la Ley, pero, si no se libera de la violencia, en su corazón no reina todavía ese Dios que busca construir con nosotros una vida más humana.

Según algunos observadores, se está extendiendo en la sociedad actual un lenguaje que refleja el crecimiento de la agresividad. Cada vez son más frecuentes los insultos ofensivos, proferidos solo para humillar, despreciar y herir. Palabras nacidas del rechazo, el resentimiento, el odio o la venganza.

Por otra parte, las conversaciones están a menudo tejidas de palabras injustas que reparten condenas y siembran sospechas. Palabras dichas sin amor y sin respeto que envenenan la convivencia y hacen daño. Palabras nacidas casi siempre de la irritación, la mezquindad o la bajeza.

No es este un hecho que se dé solo en la convivencia social. Es también un grave problema en el interior de la Iglesia. El papa Francisco sufre al ver divisiones, conflictos y enfrentamientos de «cristianos en guerra contra otros cristianos». Es un estado de cosas tan contrario al Evangelio que ha sentido la necesidad de dirigirnos una llamada urgente: «No a la guerra entre nosotros».

Así habla el papa: «Me duele comprobar cómo en algunas comunidades cristianas, y aun entre personas consagradas, consentimos diversas formas de odios, calumnias, difamaciones, venganzas, celos, deseos de imponer las propias ideas a costa de cualquier cosa, y hasta persecuciones que parecen una implacable caza de brujas. ¿A quién vamos a evangelizar con esos comportamientos?». El papa quiere trabajar por una Iglesia en la que «todos puedan admirar cómo os cuidáis unos a otros, cómo os dais aliento mutuamente y cómo os acompañáis».